Ventanas o Puertas de los Tiempos; de buenas a primera, suena como una de las tantas máquinas que se inventan en la imaginación; pero este breve artículo no se refiere a eso.
Cuando leemos en la Biblia, por ejemplo, nos lleva a los tiempos pasados, nos da a conocer la condición humana en el presente, y nos lleva a mirar el futuro, a ese futuro más allá de lo terrenal.
Al leer la Epístola del Apóstol Pablo a los Efesios, y en su capitulo 2:1-7, al leerlo con paciencia, con calma, nos encontramos que nos lleva al pasado, nos hace ver nuestro presente, y además no hace ver hasta donde vamos a estar con nuestro Salvador, nada menos que en los cielos y sentados en un lugar celestial.
Pero no es todo por supuesto, la historia de los pueblos y sus generaciones, muchos Libros los registran, el presente lo estamos viviendo, en cambio, las Profecías, nos llevan a mirar el futuro establecido por Dios en su sola soberanía.
Por algo, el Apostol Pablo, dice en su 2ª Epístola a los Corintios capítulo 5:17-18,..."no mirando nosotros las cosas que se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas."
De verdad solo la Biblia nos abre las ventanas de todos los tiempos.