Estan allí, aunque no en todos lugares; aveces, son conocidos, otras no tanto, les puedo decir, que mas bien, no son tan conocidos; incluso, hasta ignorados segun los casos, pero, estan allí.
No son sobrehumanos ni mucho menos, son simplementes hombres o mujeres, que tienen esas cualidades que los hacen diferentes del resto, ya que se manifiestan allí donde es necesario.
No se anuncian, nada de carteles de por medio. Ademas, no esperan recompesas alguna, ni medallas, ni diplomas, ni publicidad.
Me refiero, a esos verdaderos filántropos, personas generosas, bienechoras, caritativas.
Que de verdad, aman a su projimo, y que dan de si mismos, para ayudar al necesitado.
Hay pueblos y personas beneficiados por la generosidad de uno o de varios filántropos, a los que nunca conocieron ni vieron sus rostros, nunca pudieron estrecharles las manos como gesto de gratitud.
La recompensa de ellos, ¿saben cuál es?
Es la de saber, que cubrieron y alimentaron las carencias de muchos pobres, y que vieron, o supieron, que sus dineros o bienes materiales fueron bien empleados.
Hechos de los Apóstoles 10:1 y 2,
El Apóstol Pablo escribe a Timoteo en su primera Epístola, capítulo 6:17 al 19, A los ricos de este siglo manda que no sean altivos...
Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras...
Estan allí, en muchos lugares, no son muy conocidos, pero estan allí.