Epìstola a los Romanos 7:18, Y yo sè que en mì, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien està en mì, pero no el hacerlo.
¿Tenemos entonces, un pequeño dictador dentro de nosotros?
O mas bien, ¿Se gesta dentro de nosotros, un ser dominante, que afectarìa a otros?
Todo depende de cada uno; que si controlamos nuestros impulsos y reacciones violentas; entonces, no permitiremos el transformarnos en un ser dictatorial, ya sea en el hogar, o en el àmbito en que nos desenvolvemos.
Y para esto, el Apòstol Pablo nos dà efectivas y variadas enseñanzas.
Por ejemplo, en su epìstola a los Efesios 4:26-32, Airaos pero no pequeis;...quitense de vosotros enojo, ira, griterias, etc. Y màs: tener dominio propio; no ser soberbios, ni iracundos, ni pendencieros.
Si no aceptamos la mejor terapia, que està en el infalible fundamento de la Palabra de Dios; entonces significa, que se darìa rienda suelta a esos malos genios, sentimientos de violencias, y bajos instintos; los que llevan
a cometer toda clase de tropelìas y a la vez, caer en la delincuencia.
Hay situaciones, en que se manifiestan, en el hombre(es) y en la mujer(es), ese pequeño dictador(a).
¿Dònde ocurre esto?
Allì, en el trabajo, en ese àmbito en que se desarrolla; pero, en el hogar, es diferente.
En otros casos, es todo lo contrario; o sea, en el hogar, es el ser dominante(a), es el dictador(a); que grita, maldice y golpea.
Pero, fuera del hogar, se presenta como el individuo "buena persona", la "señora o señorita simpatica"; hasta podrian tildarse de amables y hasta exelentes.
Pero, que sorpresa desagradable nos llevamos, cuando los conocemos en su real dimenciòn, ¿Què decepciòn!
Por favor, para su bien, el de su familia, y para todos; siga leyendo la epìstola a los Romanos, y el resto de la Biblia.
Y si nesecita ayuda; acerquece con confianza a alguna Iglesia Evangèlica, allì, recibirà el oportuno y sano consejo.
Dios los bendiga y los guarde.